¿Qué sentido tiene vivir si la ansiedad no te deja disfrutar?

Si la muy **** no te deja hacer lo que quieres y te da por saco hasta cuando no pasa nada...

Si encima te dicen que no pones de tu parte, que no paras de quejarte y que estás exagerando...

Puede que en algún momento te hayas hecho preguntas parecidas. Y es completamente normal.

Soy Julio, soy psicólogo y lo primero que tengo que decirte es esto:

Si lo estás pasando mal por la ansiedad, ni eres débil ni estás exagerando.

Tus síntomas son reales y tu sufrimiento también. Aunque algunos no parezcan entenderlo.

¿Te suena esto?

  • Tienes miedo constante de perder el control o que te pase algo grave
  • Te preguntas si quizá todo es una enfermedad física que nadie está viendo
  • Estás irritable, hipersensible o con de los nervios todo el tiempo
  • Salir a la calle te resulta una pesadilla, o directamente lo evitas.
  • Has dejado de hacer cosas que antes te encantaban porque solo pensarlo te genera ansiedad.
  • Tu cabeza no para: preocupaciones en el trabajo, en casa, hasta en tu tiempo libre.
  • Sientes molestias raras en el cuerpo, y todo parece «fuera de lugar».
  • Vives con esa incomodidad constante, como si algo malo estuviera a punto de pasar. 

Estoy seguro de que has intentado mil cosas para sentirte mejor.

Puede que hayas ido al médico y te recetó ansiolíticos o antidepresivos.

Quizá has intentado relajarte o tomarte las cosas de otra manera.

Seguramente hayas leído cosas sobre ansiedad o visto vídeos con consejos genéricos

 

Pero las pastillas rara vez resuelven el problema. 

Esforzarte por calmarte o cambiar tu actitud tampoco.

Lo que funciona es entender qué hay detrás de tu ansiedad.

Y una vez identificadas las causas, utilizar técnicas respaldadas por la ciencia para resolver el problema.

 

No basta con sentarse a hablar ni aplicar pautas genéricas para relajarse.

Para mí, la terapia es como elaborar un traje a medida. Debe ajustarse a ti y solo a ti.

 

Pero para resolver tu ansiedad, tienes que dar un salto de fe. Un salto que puede dar miedo pero que puede cambiarlo todo.

Quizá, si estás aquí, ya has empezado a darlo.

Te podría decir que siempre quise ser psicólogo, pero no.

También te podría decir que tenía la vocación de ayudar a la gente. Quedaría muy bien, pero la verdad tiene mucho más sentido.

En el último año de instituto me pregunté qué era lo que realmente me interesaba.

Y como pasaba mis días leyendo, pensando y escribiendo sobre psicología, la elección fue bastante obvia.

Con el tiempo, descubrí algo que no esperaba: hay demasiada basura rondando por ahí disfrazada de psicología. Frases vacías, consejos genéricos y métodos mágicos que suenan bien pero no funcionan.

Por eso, me obsesioné por encontrar una forma de trabajar que se alejase de todo ese ruido y que tuviera base científica.

La ansiedad no se supera intentando relajarse o tomándose las cosas de otra manera. Es compleja, personal y no hay dos historias iguales.

Por eso, mi enfoque no se basa en encasillarte en una etiqueta ni juzgarte. Mi objetivo es entender lo que estás viviendo y darte herramientas prácticas que realmente marquen la diferencia.

No creo en fórmulas mágicas ni en consejos sacados de una taza de café. Creo en un espacio seguro, de apoyo en el que avancemos hacia el mismo objetivo: que vuelvas a ser tú.

Si estás aquí, ya has dado el primer paso. Ahora, hagamos el resto juntos.

¿Qué esperar de las sesiones?

1) Evaluación

Primero, me voy a meter de lleno en tu situación. 

Quiero entender bien qué está pasando con tu ansiedad y por qué se mantiene para poder ayudarte.

Para eso, llevaré a cabo una evaluación y te enviaré algunos cuestionarios específicos.

2) Devolución

Te voy a explicar exactamente qué ocurre y por qué ocurre, para que dejes de ver a tu ansiedad como un enemigo invisible y empieces a enfrentarla con claridad.

Después, trazaremos juntos un plan de acción hecho a tu medida. Nada de atajos, pero tampoco vueltas innecesarias: iremos directos al grano.

 

3) Tratamiento

En cada sesión, revisaremos cómo vas, qué ha funcionado (y qué no), seguiremos el plan y lo ajustaremos cuando sea necesario.

No esperes que la ansiedad se vaya de un día para otro, pero el objetivo es que estés mejor semana a semana (y que te recuperes en el menor tiempo posible).

 

Aquí puedes contarme lo que te pasa y yo te contactaré

Pasos para trabajar conmigo

PASO 1: Escríbeme un whatsapp a través de uno de los botones verdes de la web o rellena el formulario azul para que yo te contacte. 

PASO 2: Hablamos por whatsapp o teléfono para que pueda conocer tu caso y decidamos si trabajar juntos o no.

PASO 3: Acordamos un horario para la primera sesión y tras la reserva, te enviaré un enlace para que nos conectemos a la sesión.

Preguntas frecuentes

Soy psicólogo colegiado con el número EX02399 con mención en Psicología de la Salud y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Complutense de Madrid.

Las sesiones son online, por videollamada.

Absolutamente. Los estudios lo respaldan, y además, es más cómoda: no tienes que salir de casa, no te cruzas con tu vecino curioso y puedes ahorrarte el tráfico (o el horror de buscar aparcamiento).

No. La terapia te dará las herramientas y el apoyo que necesitas para que tú puedas gestionar y superar tu ansiedad.

Las sesiones suelen durar entre 50 y 60 minutos.

No tengo una bola de cristal. Algunas cosas pueden mejorar en un par de meses, otras tardan más.

El tiempo dependerá de ti, de tu ritmo y de lo que estés dispuesto a trabajar. Eso sí, quien te diga un número exacto antes de conocerte, probablemente solo quiere tu dinero.

Es cierto que hay cosas que se pueden hacer para acelerar el progreso y las haremos si así lo deseas, pero para que la terapia funcione, necesitas paciencia y dedicación.

-Buena conexión a internet

-Móvil, ordenador o tablet

Los pagos siempre se hacen antes de las sesiones. Sin hacer el pago, no puedes tener cita reservada en la agenda.

Si de verdad quieres resolver tu ansiedad y sentirte mejor, la terapia es la mejor forma de hacerlo.

Ir al psicólogo es caro, pero plantéate qué precio estás pagando por dejar tu problema como está.

Pero tampoco me hagas mucho caso, soy psicólogo. Claro que pienso que es una gran inversión.

Nadie mejor que tú para decidir si para ti lo es.

Tú eliges

Cosas que me dicen algunas personas que han trabajado conmigo